Internalizarse para la internacionalización

A primera vista parecen estrategias opuestas, pero nada más lejos de la realidad. Siempre hemos defendido la internacionalización como fundamental para la madurez y supervivencia de la empresa, independientemente de la coyuntura económica. Pero la exportación, no se puede realizar sin una base interna sólida; más allá de la estructura de la organización, de la solidez económica, etc. la empresa debe ejecutar un arduo proceso interno de INTERNALIZACIÓN. Un planteamiento ampliable a la realización de acciones conjuntas entre empresas de cara la implantación en otros mercados.

 

El insourcing (internalización) es una estrategia consistente en realizar procesos globales e integradores de las diferentes  unidades de negocio de la empresa para mejorar todos sus áreas. A estas alturas, no vamos a hablar de la reducción de costes, de mejora de la productividad, eficiencia,… puesto que son los aspectos más evidentes de la internalización y ejecutados por la mayoría de las empresas. Es decir,el empeño se dirige a los procesos productivos; aparentemente es más sencillo: maquinaria nueva, programas informáticos avanzados hacen mejorar con inversión nuestra cadena de valor. Pero obviamos: el servicio de atención al cliente; la comunicación; los Recursos Humanos; etc sin parar a pensar que esa externalización, en algunos casos, ó abandono en otros, puede resultar más costoso. Mentalmente, dirigimos el I+D+i a la producción y no contemplamos que también existe innovación en otras unidades de negocio, como las mencionadas.

 

 

 

¿Por qué no innovamos haciendo insourcing interempresarial para exportar?

 

En el momento de afrontar la exportación, somos los Gary Cooper en “Sólo ante el peligro”del Comercio Exterior. Solamente buscamos compañía para asistir a Ferias internacionales, bajo el paraguas y subvención de organismos oficiales.

 

El “insourcing doméstico” (término de nuevo cuño) trataría de establecer alianzas entre empresas complementarias para acceder a determinados mercados. A día de hoy, existen Clusters, Consorcios, Asociaciones,… cuya finalidad es la exportación y conformados por muchos miembros. El “insourcing doméstico” busca dar valor al recurso interno, mediante el establecimiento de alianzas puntuales en mercados concretos donde la unión mejore la penetración e implantación del producto. Aprovechemos el mismo canal de distribución, la logística, el posicionamiento en los mercados, realicemos promociones cruzadas,…

 

Las conserveras necesitan de aceite, el vino marida con muchos productos alimenticios, … Hay que Innovar también en la comercialización.